Al Señor tu Dios, adorarás

Adoraras(Por: Fray Héctor Herrera).- Ganarse el pan con honestidad, luchar contra la tentación del dinero fácil, la soberbia, el orgullo es un desafío constante para no ser uno más de la corrupción, es la enseñanza que nos trae Mt 4, 1-11. La tentación del dinero, del poder, de servirse de otros, prometer y no cumplir, es lo que nos rodea a cada instante.

Jesús, es llevado por el Espíritu al desierto. El desierto en la biblia es el encuentro consigo mismo y donde somos sometidos a prueba (Dt 8,1-4). Jesús es la figura simbólica de esa experiencia del pueblo que recorrió cuarenta años el desierto. Es la figura de Moisés que permaneció cuarenta días en la montaña para encontrarse con Dios. Es el camino que tenemos que recorrer para celebrar la muerte y la resurrección de Cristo, una invitación para todos nosotros de encontrarnos con nosotros mismos, con Dios y redescubrir nuestra vocación y misión como cristianos en el mundo de hoy.

Hoy el poder del mal hace que millones mueran de hambre, o buscan respuestas facilistas para comprar las conciencias. Jesús responde decididamente: “No sólo de pan vive el hombre” (v.4), sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. Sí, el mundo de hoy comprendiera que fe y amor al prójimo van unidos, nos esforzaríamos por amar a Dios y al que está a tu lado.

Frente a la ostentación y orgullo del poder, Jesús nos remite al poder de Dios: somos hijos de Dios, llamados a saber elegir y discernir bien, entre la vida o la muerte. “No pondrás a prueba al Señor tu Dios (v.7)

La tentación del poder es peligrosa, cuando el poder político se ciega ante el dinero, el dominio de los demás, la entrega de los recursos del país a la voracidad de algunos. El olvido de los más pobres y la depredación del medio ambiente. Jesús rechaza los ídolos del poder, del dinero y la opresión de los pobres. “Aléjate Satanás. Que está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, a él solo darás culto” (v.10)

Jesús pasó por las mismas pruebas que el pueblo de Israel en el desierto, como a veces podemos sentirlas nosotros mismos: 1) Pensar que la esperanza es una situación de bienestar sin esforzarnos por un desarrollo integral como personas, que hemos recibido un espíritu de vida creativo y creador; 2) Pensar en la intervención de un Dios milagrero, utilizarlo como instrumento para infundir miedo, o de que intervenga, sin que pongamos nada de nuestra parte; 3) El dominio político, que aplasta y subyuga a las personas, cuando no se respeta el vivir y compartir la democracia, sin escuchar ni permitir la participación de un pueblo.

Jesús nos da su testimonio de vida. Es posible vencer al mal con el bien. Él es el Hijo de Dios, se encarnó en nuestra historia para enseñarnos a vencer la muerte del egoísmo que divide para mostrarnos el camino de la vida, de la luz. Porque su Palabra es un don. Y tu hermano, a, es un don. Cuando abrimos nuestro corazón con amor y ternura a Dios y al prójimo, aprenderemos la honestidad, la libertad, el compartir la fe y la solidaridad con quien esté a tu lado. (PRIMER DOMINGO DE CUARESMA. CICLO A. D. 05.03.2017. MT. 4,1-11)

PORTADA MAR ADENTRO JULIO 2017

   face padre sandro

 

logo voluntarios22

 voluntariado

logo coro diocesano

 

 

Diócesis de Chimbote

Jirón Ladislao Espinar 456 -  Chimbote - Ancash PERÚ
Teléfono (051) 043 324171 - Email: correo@obispadodechimbote.org