Quien ama perdona

Quien ama perdonaPor: Fray Héctor Herrera).- Mt. 18,21-35, se refiere a la comunidad cristiana. Pedro le pregunta a Jesús, Señor si mi hermano me ofende; ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces siete? Y le responde: No te lo digo siete veces, sino hasta setenta veces siete (v. 21-22). Según la ley del Oriente, la venganza era una ley sagrada (Gn 4,24), la ley del talión la redujo (Ex 21,24) y el perdón era humillante. Jesús, a través de esta parábola nos habla de un Dios misericordioso y compasivo, que ama al ser humano, para que éste se libere y se convierta, sane lo que hace mal y madure a sí mismo, siendo responsable con la comunidad.

La deuda de diez mil monedas de oro era impagable. Sin embargo, Dios nos perdona por pura gracia. Pero éste siervo en vez de ser agradecido y compasivo con su compañero, se muestra despiadado y mezquino de corazón, con quien le debía cien monedas (v.28-30). Refleja la actitud de todos los seres humanos. Frente a la mezquindad, Jesús nos presenta un Dios que cambia el corazón de quien está dispuesto a ser diferente. Sólo es capaz de perdonar quien se ama a sí mismo y comprende que el amor al otro pasa por una reconciliación, una mejoría en las relaciones humanas y actos de justicia, que no vuelvan a repetirse la violencia, contraria a la caridad, la justicia, la paz y la libertad.

Todos necesitamos el perdón, porque hacemos daño a los demás con nuestras actitudes, sanar las heridas y resentimientos que no nos dejan crecer como personas. ¿Cómo puedes guardar rencor y cólera y pedir la salud? (Eclo 28,3).

En el amor a Cristo y a los hermanos: somos de Cristo y nuestra vida cristiana tiene sentido si hay amor constructivo y si todo está al servicio del bien común. Porque en la vida y en la muerte somos de Cristo nos recordará Pablo (Rom 14,7-9).

Un testimonio de perdón lo dio Pastora, en Villavicencio en la visita del Papa Francisco el 8.9.17. Él nos llama a reflexionar: “la violencia engendra más violencia, el odio más odio, y la muerte más muerte. Tenemos que romper esa cadena que se presenta como ineludible, y eso sólo es posible con el perdón y la reconciliación. Y tú, querida Pastora, y tantos otros como tú, nos han demostrado que es posible. Sí, con la ayuda de Cristo vivo en medio de la comunidad es posible vencer el odio, es posible vencer la muerte, es posible comenzar de nuevo” (Papa Francisco)

Si queremos salud integral en la Iglesia, en la sociedad, tenemos que sanar heridas con el aceite del amor, de la justicia y de la reparación por la vida humana: don de Dios. “No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo” (Sal 102). El Dios en quien creemos quiere la liberación de todos, condición de una buena salud mental e interior, para ser capaces de actuar con honestidad y sinceridad buscando las fuentes de la justicia, fruto de la misericordia y compasión de Dios. (DOMINGO 24 T.O. CICLO A. D. 17.09.2017. MT. 18,21-35) ESCUCHAR AUDIO

web chimbote
 

PapaVisitaPeru

PORTADA MAR ADENTRO NOVIEMBRE 2017

 

logo voluntarios22

 

face padre sandro

 

voluntariado

logo coro diocesano

Diócesis de Chimbote

Jirón Ladislao Espinar 456 -  Chimbote - Ancash PERÚ
Teléfono (051) 043 324171 - Email: correo@obispadodechimbote.org