Transformar Áncash desde la ética

 TRANSFORMAR ÁNCASH DESDE LA ÉTICA  (Por. Fernando Asín Castellón) La ética es el conocimiento de los valores y normas que permiten alcanzar la armonía humana y social. Y así tratar de transformar las condiciones sociales y personales en la dirección de esos valores e ideales.

La ética nos hace sensibles en las situaciones injustas, dolorosas, degradantes y crueles. Y como reacción a esta indignación, buscamos cambiar para ser más justos, generosos, y en definitiva, más humanos. 

¿Cómo aplicar estos criterios a nuestra situación en Áncash? ¿Qué lecciones hemos de sacar para que no se repita la situación?

¿Es buena la forma de vida social que hemos vivido y sufrido casi 7 años en Áncash? 

¿Nos indigna la corrupción, los asesinatos, la impunidad, la mentira en algunos medios de comunicación social, las  coimas, las obras paralizadas, etc.? 

La ética nos proporciona argumentos sobre por qué no es deseable mantener la situación actual y nos da criterios para saber en qué sentido debemos cambiar y sobre qué medios deberíamos actuar. 

Podría usted mismo (a) responder las preguntas ante-riores y compartir las respuestas en familia, en clase o con amigos. 

Le doy algunas pistas: la CORRUPCIÓN empieza en lo pequeño y cotidiano.  Jesús de Nazareth decía que si uno no es fiel en lo poco, tampoco es de fiar en lo mucho. Para llegar al hábito de la corrupción hay que ir repitiendo pequeños actos de corrupción (no pagar nuestras deudas, coimear al policía, no ser responsables en nuestras tareas, engañar, mentir, etc.). El carácter es la forma de vida o de ser que se va adquiriendo, apropiando, incorporando, a lo largo de nuestra existencia.  Por eso debemos educar a nuestros hijos en buenos hábitos para que maduren en una honrada personalidad. Ellos se acostumbrarán si ven el ejemplo de los mayores.

¿Cuál es la causa de la VIOLENCIA? ¿Cómo es posible que un joven, a veces menor de edad, mate por encargo, por unos billetes y sin malestar en su conciencia? ¿Por qué no reaccionamos como sociedad ante más de 100 asesinatos en Chimbote el año pasado? ¿Nos hemos acostumbrado a tanta muerte? Hay que despertar del sueño, buscar la luz, denunciar el mal, educar para la paz. Exigir a la policía, al Ministerio Público, al Poder Judicial, a los medios de comunicación social, a nuestras autoridades políticas, que cumplan con su deber de promover la seguridad ciudadana, de hacer justicia, de informar la verdad, de cumplir su función de dirigir la sociedad con honradez, eficacia y defensa de la vida y dignidad de los ciudadanos (as). Y, a nivel familia, convivir con insultos y agresiones, apagar el televisor ante películas de violencia, saber dialogar cuando discrepamos en ideas, perdonarnos, etc.

Es la sociedad quien elige a las autoridades políticas. ¿Cómo debemos promover la DEMOCRACIA electoral y participativa? Ahora vienen las elecciones regionales y municipales, ¿cómo elegir bien? De nosotros depende ser responsables: hay que conocer bien a los candidatos y sus movimientos políticos, informarse lo mejor posible y no dejarse engañar con cantos de sirenas y promesas ilusorias. Leer las hojas de vida de los candidatos, conocer sus programas, preguntar a los que saben, reflexionar en grupos de amigos, asistir a charlas formativas, etc. Y una vez elegidas las autoridades, participar, informarse, controlar, exigir que cumplan lo prometido. 

Defendamos una sociedad justa, democrática, solidaria, digna y feliz.  (Publicado en Mar Adentro)